Redacción.-Treinta y dos migrantes fueron devueltos a República Dominicana tras ser interceptados por la Guardia Costera estadounidense en aguas próximas a la isla de Desecheo, situada al oeste de Puerto Rico. La detención se produjo cuando una embarcación improvisada con cuarenta personas a bordo fue localizada cerca de la costa.
El operativo comenzó cuando la tripulación de un avión de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza divisó una embarcación sobrecargada, de entre seis y nueve metros de eslora. Tras recibir la alerta, los operadores del Sector San Juan movilizaron al buque guardacostas Heriberto Hernández, que interceptó la nave y procedió a detener a sus ocupantes.
El comandante Matthew Romano, jefe de respuesta del sector San Juan, subrayó los riesgos asociados a los viajes irregulares por mar y resaltó que estas travesías implican embarcaciones “gravemente sobrecargadas e inaptas para la navegación”. En sus palabras, quienes intentan cruzar el mar en estas condiciones se exponen a “posibles acciones judiciales o ser repatriados” si son detectados.




