Santo Domingo.– El Observatorio de Derechos Humanos para Grupos Vulnerabilizados (ODHGV) expresó su profunda preocupación e indignación por la muerte del joven Darlin Mercado Reyes, ocurrida durante una intervención de un agente de la Policía Nacional en el sector Herrera, municipio Santo Domingo Oeste.
La organización advirtió que ninguna muerte ocurrida en el contexto de una actuación policial puede considerarse un hecho normal ni quedar amparada por versiones preliminares sin que antes se realice una investigación independiente, imparcial, transparente y respetuosa del debido proceso.
“¡Ya basta! No podemos seguir despertando con la noticia de otro joven muerto durante una intervención policial. La vida de la juventud dominicana no puede seguir perdiéndose en circunstancias que generan profundas interrogantes y que, con demasiada frecuencia, son justificadas de manera inmediata bajo la narrativa de un supuesto ‘intercambio de disparos’, incluso antes de que concluyan las investigaciones correspondientes”, manifestó el Observatorio.
El ODHGV recordó que el uso de la fuerza por parte de los agentes del Estado debe ajustarse estrictamente a los principios de legalidad, necesidad, proporcionalidad, precaución y rendición de cuentas, establecidos en la Constitución de la República, la Convención Americana sobre Derechos Humanos y los estándares internacionales sobre el empleo de la fuerza por los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley.
Asimismo, expresó su preocupación por la falta de apertura del Departamento de Derechos Humanos de la Policía Nacional hacia las organizaciones de la sociedad civil que trabajan en la promoción y defensa de los derechos humanos.
“Nos preocupa que exista un Departamento de Derechos Humanos dentro de la Policía Nacional y que las organizaciones que trabajamos en la defensa de estos derechos desconozcamos cuáles son sus funciones, qué resultados ha obtenido y qué acciones concretas desarrolla para prevenir violaciones a los derechos humanos”, expresó Manuel Meccariello, director del Observatorio de Derechos Humanos para Grupos Vulnerabilizados, quien explicó que la entidad ha solicitado durante varios meses una reunión con esa dependencia policial para conocer su funcionamiento, intercambiar experiencias y presentar propuestas orientadas al fortalecimiento de una cultura institucional de respeto a los derechos humanos, sin que hasta la fecha haya recibido respuesta.
Ante este nuevo caso, el Observatorio exhortó al Ministerio Público a realizar una investigación independiente, objetiva, rápida y transparente sobre la muerte de Darlin Mercado Reyes, garantizando que cualquier responsabilidad sea determinada exclusivamente con base en las pruebas y el debido proceso.
Asimismo, hizo un llamado a la Policía Nacional para fortalecer la formación continua de sus miembros en derechos humanos; revisar y actualizar los protocolos de intervención y uso de la fuerza; reforzar los mecanismos internos de supervisión, control y rendición de cuentas; e implementar evaluaciones periódicas de salud mental para todo el personal policial, como una medida preventiva que contribuya al adecuado manejo del estrés, la toma de decisiones bajo presión, el control emocional y el uso proporcional de la fuerza durante las intervenciones.
“La reforma policial no puede limitarse a cambios administrativos o estructurales. Su verdadero éxito se medirá cuando ningún joven dominicano pierda la vida como consecuencia de un uso ilegítimo, innecesario o desproporcionado de la fuerza. La protección de la vida debe convertirse en el principal indicador de una institución policial moderna, profesional, transparente y respetuosa de los derechos humanos”, afirmó Meccariello.
Finalmente, el Observatorio reiteró que la seguridad ciudadana y el respeto a los derechos humanos no son objetivos incompatibles, sino principios que deben avanzar de manera conjunta. En ese sentido, insistió en la necesidad de consolidar una Policía Nacional firme frente al delito, pero igualmente comprometida con la protección de la vida, la dignidad humana, la transparencia, la rendición de cuentas y el Estado de derecho.




