Redacción.-Un grupo de 150 agentes kenianos que formaban parte de la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS) regresó la noche del martes a Kenia, que hasta ahora encabezaba el operativo en Haití, informó este miércoles la Policía keniana.
Los efectivos arribaron al Aeropuerto Internacional Jomo Kenyatta, en Nairobi, donde fueron recibidos por el inspector general de la Policía, Douglas Kanja, junto a otros altos mandos de seguridad, según comunicó la institución a través de sus canales oficiales.
Kanja destacó el desempeño del contingente, al que calificó por su “servicio desinteresado, disciplina y profesionalismo” durante su participación en la misión en Haití, orientada a combatir la violencia de pandillas, restablecer la seguridad pública y proteger infraestructuras clave.
Entre los repatriados también figuraban el subinspector general del Servicio de Policía de Administración, Gilbert Masengeli; el comandante de la Unidad de Servicio General (GSU), Ranson Lolmodooni; y el portavoz de la Policía, Michael Muchiri, quienes sostuvieron encuentros de alto nivel con autoridades haitianas.
En declaraciones ofrecidas a EFE, Muchiri indicó que aún permanecen cerca de 200 agentes kenianos en Haití, quienes retornarían a su país a finales de este mes, completando así la fase de transición del operativo.
Este proceso dará paso a la Fuerza de Supresión de Pandillas, una iniciativa impulsada por la ONU que sustituirá a la MSS y estará liderada por fuerzas de seguridad de Chad, que prevé desplegar unos 1,500 soldados en territorio haitiano, de los cuales 400 ya se encuentran en el país.
El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó en octubre de 2023, a petición del Gobierno haitiano, el despliegue por un año prorrogable de la MSS, que se materializó en junio de 2024 -cuando llegó el primer contingente de la Policía keniana al país- y cuyo mandato concluyó el pasado octubre.
La MSS se vio limitada por la falta de tropas, financiación y equipamiento, ya que tanto esa operación como la nueva fuerza dependen de contribuciones voluntarias de los Estados miembros.
Aunque la previsión inicial era de 2,500 efectivos, finalmente se desplegaron en torno a un millar, en su mayoría kenianos.
Pero la misión no consiguió recuperar ningún territorio controlado por las bandas, cuyas acciones han causado el desplazamiento interno de más de 1.3 millones de personas, según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) de la ONU.
Las bandas se han apoderado del 90 % de la zona metropolitana de Puerto Príncipe, la capital, y se han desplazado hacia otras localidades del interior.
Esta crisis ha provocado la muerte -según la Oficina de la ONU para los Derechos Humanos- de 5,519 personas entre el 1 de marzo de 2025 y el 15 de enero de este año, en enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y las pandillas armadas, que en gran parte utilizan armas introducidas ilegalmente desde Estados Unidos.




