REDACCIÓN .Una nueva serie de amenazas de bomba contra vuelos comerciales en Europa ha obligado este jueves a activar dispositivos de emergencia en varios aeropuertos y a movilizar aviones militares para escoltar a una de las aeronaves afectadas.
Al menos once vuelos han recibido avisos sobre la posible presencia de explosivos a bordo, con incidencias en Francia, Italia y Bulgaria. Los aparatos han podido aterrizar sin que se hayan comunicado daños personales
Uno de los incidentes ha afectado a un avión de Aer Lingus que cubría la ruta entre Dublín y Roma. La aeronave, un Airbus A320, ha sido desviada a la base aérea militar de Évreux, al oeste de París, después de recibir una amenaza de bomba. El Gobierno francés ha confirmado que el aterrizaje se ha producido sin incidentes y que se han activado los procedimientos de seguridad correspondientes.
También ha recibido una amenaza un vuelo de Finnair procedente de Helsinki y con destino a Roma, que ha sido escoltado por cazas de la Fuerza Aérea italiana durante su aproximación. El dispositivo ha permitido que el avión completara el aterrizaje mientras las autoridades aeroportuarias adoptaban las medidas de precaución previstas.
Las autoridades búlgaras han informado de otras tres alertas que han afectado a vuelos con destino a su territorio. Dos aeronaves procedentes de Copenhague y Madrid han aterrizado en Sofía, mientras que un tercer avión que había despegado de Londres ha sido desviado a Plovdiv.
Los servicios de seguridad han intervenido tras recibir los avisos para comprobar las aeronaves y garantizar la seguridad de pasajeros y tripulaciones. Por el momento, no se ha comunicado el hallazgo de explosivos en los vuelos afectados este jueves.
Siete amenazas similares el pasado martes
Los incidentes se producen apenas 48 horas después de que otros siete vuelos comerciales recibieran amenazas de bomba en distintos puntos de Europa. Aquellas alertas afectaron a operaciones aéreas en España, Polonia, Bulgaria e Italia y obligaron a desplegar equipos de seguridad, artificieros y, en algunos casos, aeronaves militares.
Uno de los vuelos afectados el martes fue un Ryanair procedente de Mánchester y con destino al aeropuerto internacional de la Región de Murcia. El avión aterrizó sin incidentes y sus 114 pasajeros y siete tripulantes desembarcaron mientras los equipos especializados inspeccionaban la aeronave.
También se activaron protocolos de emergencia en Varsovia, Sofía y Roma. En la capital italiana, dos aviones procedentes de Dublín y Lisboa fueron sometidos a inspecciones después de recibir avisos similares.
Las siete amenazas del martes resultaron falsas, ya que los equipos de seguridad no encontraron artefactos explosivos en ninguno de los aparatos. La sucesión de incidentes ha obligado a intervenir a las autoridades de varios países europeos. Por ahora, no se ha identificado públicamente a los responsables de las amenazas.





