ESPAÑA.-El número de víctimas mortales del accidente ferroviario en Toledo, España, se elevó este jueves a 69, una más respecto de las 68 contabilizadas el miércoles, informó el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, tras una reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrada (Cecopi), en la que también participó el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez.
García-Page explicó que se trata de una de las personas heridas, que falleció en un hospital. En cuanto a las personas heridas, señaló que de los 110 ingresos registrados el miércoles en hospitales de Castilla-La Mancha, 60 ya fueron dadas de alta y 50 permanecen hospitalizadas.
El presidente regional añadió que cuatro de las 15 personas heridas que se encuentran en “código rojo”, correspondiente a los casos de mayor gravedad, evolucionan positivamente.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de España informó que al menos 42 ciudadanos extranjeros de siete nacionalidades distintas fueron afectados por el accidente ferroviario; uno falleció, que sería de nacionalidad argentina, según concretó la Cancillería argentina.
Según el ministerio, hay también diez personas extranjeras que habrían resultado ilesas, siete heridos, y 24 en situación desconocida por el momento y de los que Exteriores ya ha pedido información. Fuentes de Exteriores detallan que el Ministerio está en comunicación permanente con las embajadas afectadas.
La Embajada de México en España localizó a siete mexicanos que viajaban en los trenes involucrados en el accidente ferroviario ocurrido el miércoles en Urda, Toledo, que ha dejado hasta el momento 69 fallecidos. Los siete resultaron con lesiones leves, recibieron atención médica y fueron dados de alta, informó la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).
La Cancillería informó que un connacional más sigue sin ser localizado. Personal consular mantiene comunicación con sus familiares y presentó una denuncia ante la Guardia Civil en Toledo, donde se instaló el centro de atención a la emergencia.
El accidente ocurrió alrededor de las 8:53 horas del miércoles, cuando el tren AVE 2080, que viajaba de Madrid a Sevilla, chocó con el tren Iryo 6076, que se encontraba por delante. El impacto provocó el descarrilamiento de los últimos dos vagones del Iryo, que cayeron por un terraplén.





