PEKÍN.- El presidente ruso, Vladímir Putin, abandonó hoy China tras cancelar la habitual rueda de prensa que suele ofrecer tras una visita al extranjero, ante la falta de resultados tangibles durante su estancia en el gigante asiático.
Putin y el líder chino, Xi Jinping, suscribieron una declaración conjunta, en la que pidieron diálogo en Irán y condenaron los ataques de EE. UU. e Israel, y presidieron la firma de otra veintena de acuerdos, pero Moscú no logró lo que había venido a buscar.
Sigue sin haber acuerdo para un incremento de las exportaciones de petróleo y gas con destino al gigante asiático, ni para el tendido del gasoducto a través de Mongolia, Fuerza de Siberia-2, aunque Moscú subraya que existe un «entendimiento».
El jefe del Kremlin insistió en que Rusia está dispuesta a garantizar «un suministro seguro e ininterrumpido» de hidrocarburos y carbón, ahora que el estrecho de Ormuz ha bloqueado parte de las importaciones chinas de gas licuado.




