REDACCIÓN .–Los demócratas tomaron el control del Senado y la Cámara de Representantes de Estados Unidos en las elecciones del martes, en una contundente derrota para el Partido Republicano. El resultado dejará al presidente Donald Trump frente a una oposición con poder para bloquear leyes, impulsar investigaciones sobre su administración y frenar nombramientos judiciales y de altos cargos del Gobierno durante los dos últimos años de su mandato.
La victoria demócrata se extendió por varios estados tradicionalmente republicanos y permitió al partido recuperar el control de ambas cámaras del Congreso. Los resultados reflejaron el descontento de los votantes por el coste de la vida, los aranceles y la guerra contra Irán, un conflicto que disparó los precios del combustible y profundizó el rechazo a la gestión del mandatario.
Trump, que en otras ocasiones cuestionó los resultados electorales, adoptó un tono conciliador después de conocerse la derrota republicana. En declaraciones a The New York Times, aseguró que estaba “absolutamente dispuesto” a aceptar los resultados. También reconoció el desempeño de sus adversarios en una entrevista con Fox News: “Creo que los demócratas hicieron un buen trabajo, de verdad lo creo”, afirmó. “Lucharon con ahínco”.
El presidente, de 80 años, intentó, sin embargo, distanciarse del resultado adverso de su partido. “No lo veo como un ataque personal”, sostuvo. Además, reconoció que la guerra contra Irán contribuyó a la derrota republicana, aunque defendió la campaña militar. También planteó la posibilidad de que ambos partidos encuentren puntos en común en materia de inmigración, uno de los asuntos más divisivos de su presidencia.





