LIMA.– La presidenta electa de Perú, Keiko Fujimori, acudió este jueves a un encuentro con el presidente interino, José María Balcázar, en el Palacio de Gobierno de Lima, en atención a una invitación previamente acordada para continuar con el período de transición con miras a su investidura el próximo 28 de julio, día nacional del país.
Fujimori fue recibida por Balcázar en la puerta de ingreso a Palacio de Gobierno, frente a un gran patio exterior donde estaba la prensa para registrar el momento, y luego del saludo ingresaron a la sede de la Presidencia de la República.
El presidente interino acompañó a Fujimori hacia uno de los salones de la casa de Gobierno para sostener un encuentro privado.
Esta visita se produce un día después de que la también líder del partido derechista Fuerza Popular recibiera sus credenciales como presidenta electa de Perú para el periodo 2026-2031 en una ceremonia organizada por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE).
«Por primera vez, la voluntad soberana del pueblo peruano ha conferido la Presidencia de la República a una mujer, elegida democráticamente por el voto ciudadano», destacó el presidente del JNE, Roberto Burneo, lo que desató la algarabía de los invitados simpatizantes de Fujimori, que dieron vivas para la mandataria electa.
Durante la sesión solemne, que cerrará todo el proceso de las elecciones que se celebraron el pasado 12 de abril con una segunda vuelta presidencial el 7 de junio, también se entregaron las credenciales al primer y segundo vicepresidente de Fujimori, Luis Galarreta y Miguel Torres, respectivamente.
La fórmula presidencial del partido Fuerza Popular fue proclamada el pasado 3 de julio como la ganadora de la segunda vuelta presidencial, que disputó con el partido Juntos por el Perú, del candidato izquierdista Roberto Sánchez.
En sus primeras declaraciones, Fujimori prometió poner el Estado «al servicio de la población para terminar con esta desigualdad y enfrentamiento que nos está ahogando como sociedad».
«La democracia nos entrega un mandato, pero la República nos impone una obligación aún mayor, gobernar para todos», afirmó la hija y heredera política del expresidente Alberto Fujimori (1990-2000).
«Perú no necesita un gobierno que explique los problemas. Necesitamos un gobierno que los resuelva. No hemos venido a administrar la inercia. Hemos venido a recuperar el sentido de urgencia del Estado»,.




