Santo Domingo. – El Dr. Isaías Ramos, dirigente del Frente Cívico y Social, cuestionó el plan anticrisis anunciado por el Gobierno del presidente Luis Abinader y advirtió que República Dominicana necesita replantear su modelo económico para priorizar el trabajo digno, la transparencia del gasto público y la eliminación de privilegios que distorsionan la competitividad nacional.
Ramos afirmó que la reciente alerta comercial emitida por Estados Unidos, que incluye a República Dominicana entre las economías investigadas por supuestas deficiencias para impedir la entrada al comercio internacional de bienes producidos mediante trabajo forzoso, debe ser interpretada como una señal de advertencia sobre las debilidades estructurales del país.
“La advertencia de Estados Unidos no es el problema; es el espejo. Durante décadas llamamos competitividad a un modelo que subsidia sectores, celebra récords económicos y deja a demasiados trabajadores sin un salario suficiente para vivir con dignidad”, expresó.
El dirigente cívico sostuvo que el país no puede seguir presentando el crecimiento de las zonas francas y del turismo hotelero como indicadores absolutos de éxito económico cuando una parte importante de quienes sostienen esos sectores continúa enfrentando condiciones salariales precarias.
“Detrás de cada récord turístico y de cada contenedor exportado hay manos dominicanas: camareras que limpian habitaciones que difícilmente podrían pagar, operarios que producen para mercados ricos y regresan a hogares donde la compra apenas alcanza para el mes, y jóvenes que trabajan largas jornadas sin posibilidades reales de ahorro ni de construir un mejor futuro”, manifestó.
Ramos señaló que diversas encuestas reflejan el creciente malestar económico de la población. Citó estudios que indican que el alto costo de la vida y la situación económica constituyen las principales preocupaciones nacionales, mientras que una amplia mayoría de ciudadanos considera cada vez más difícil progresar económicamente mediante el trabajo y no percibe los beneficios del crecimiento macroeconómico en su vida cotidiana.
Asimismo, criticó el paquete de medidas tributarias contemplado dentro del plan anticrisis del Gobierno, que proyecta recaudar entre RD$40,000 y RD$50,000 millones. Advirtió que cualquier incremento en la presión fiscal podría traducirse en mayores precios para los consumidores, incremento de los costos operativos de las empresas y una reducción del consumo interno.
“No hay reforma fiscal justa sin eficiencia del gasto público, transparencia presupuestaria, control responsable del endeudamiento y una auditoría integral de los privilegios existentes. Antes de pedir mayores sacrificios a la población, el Estado debe demostrar que administra con eficiencia y equidad los recursos que recibe”, puntualizó.
Finalmente, Isaías Ramos afirmó que la inversión privada responsable debe ser considerada una aliada del desarrollo nacional, pero insistió en que los incentivos y apoyos estatales deben estar condicionados al cumplimiento de objetivos concretos relacionados con salarios dignos, productividad, incorporación tecnológica, encadenamientos productivos, trazabilidad laboral y movilidad social.
“El apoyo público no puede ser un regalo; debe ser un contrato con la sociedad. Todo incentivo otorgado con recursos de los contribuyentes debe generar un retorno público verificable. Ya basta de financiar privilegios: es tiempo de subsidiar futuro, exigir trabajo digno y gobernar con estricto apego al orden constitucional”, concluyó Ramos.




