Santo Domingo. – En el Día de las Madres, una mujer víctima de violencia de género hizo un llamado público y urgente a las autoridades dominicanas para que garanticen su protección, la de su hija menor de edad y la de su propia madre, ante el temor por su seguridad y la falta de ejecución efectiva de medidas judiciales ya existentes.
La denunciante, identificada como Yennifer Marín, afirmó que desde hace casi tres meses permanece escondida junto a su hija por razones de seguridad, luego de denunciar nuevos episodios de violencia atribuidos a su expareja, Luis Enrique Evertsz, el cual mediante la Sentencia penal núm. 249-05-2021-SSEN-00291, dictada el 17 de enero de 2022 por el Tercer Tribunal Colegiado de la Cámara Penal del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional, fue declarado culpable de violencia de género e intrafamiliar agravada y condenado a cinco años de prisión suspendida bajo condiciones específicas impuestas por el tribunal. Entre ellas, abstenerse de ejercer violencia o intimidación contra la víctima.
El proceso, que agotó las vías ordinarias de impugnación, incluyendo un recurso de casación, confirmó la condena mediante la Resolución núm. 001-022-2022-SRES-01744, emitida por la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia el 10 de noviembre de 2022.
No obstante, Marín sostiene que el pasado 7 de marzo de 2026 volvió a ser víctima de agresiones por parte del mismo hombre, hechos que habrían ocurrido en presencia de la hija de ambos, una niña de seis años de edad.
Tras la nueva denuncia, las autoridades determinaron que existía una situación de riesgo y dispusieron su ingreso, junto a su hija y su madre, a una casa de acogida para víctimas de violencia. Sin embargo, explicó que posteriormente tuvo que abandonar el lugar debido a que la menor estaba perdiendo el año escolar y su madre requería atención médica especializada.
A través de un video publicado en sus redes sociales, la mujer cuestionó que, pese a la condena previa, las nuevas denuncias y el riesgo reconocido por las propias autoridades, el agresor aún no haya sido arrestado.
“Han pasado casi tres meses y nadie me explica cómo una persona condenada por violencia de género, que además debía cumplir condiciones impuestas por un tribunal, simplemente no ha sido arrestada. Mi hija y yo seguimos escondidas mientras vivimos con miedo”, expresó.
Finalmente, hizo un llamado a la procuradora general de la República, Yeni Berenice Reynoso; a la directora nacional contra la Violencia de Género, Ana Andrea Villa Camacho; a la ministra de Interior y Policía, Faride Raful; a la Primera Dama, Raquel Arbaje; y a todas las autoridades competentes para que intervengan antes de que ocurra una tragedia.
“En el Día de las Madres no estoy pidiendo privilegios. Estoy suplicando protección para mí, para mi hija y para mi madre. Solo pido que se ejecute una decisión judicial que ya existe y que mi hija pueda volver a vivir sin miedo”, concluyó.




