MARÍA TRINIDAD SÁNCHEZ.-Un operativo conjunto realizado en el sector El Ranchito, municipio Río San Juan, permitió a las autoridades desmantelar un matadero clandestino donde fueron decomisadas más de dos toneladas de carne de res y cerdo en avanzado estado de descomposición.
La intervención fue ejecutada por miembros de la Policía Nacional, el Ministerio de Salud Pública y el Ministerio de Medio Ambiente, quienes encontraron unas 90 canastas plásticas con carne procesada, vísceras y otras partes de animales almacenadas en condiciones inadecuadas, representando un serio riesgo para la salud de los consumidores.
Durante la inspección también fueron incautadas varias armas blancas que presuntamente eran utilizadas en el sacrificio y procesamiento de los animales.
Tras evaluar los productos, técnicos de Salud Pública determinaron que no cumplían con las condiciones necesarias para el consumo humano, por lo que ordenaron su destrucción inmediata en el vertedero provincial como medida de prevención sanitaria.
Las autoridades atribuyeron la propiedad del establecimiento a Jeuri Vargas Hernández, mientras que varios trabajadores que se encontraban en el lugar fueron detenidos para fines de investigación.
El expediente fue remitido a la División de Protección Animal y Antiabigeato para continuar las indagatorias correspondientes, en el marco de la Ley 61-23, que sanciona las prácticas que ponen en riesgo la salud pública y violan las normas de control sanitario de productos de origen animal.
En el operativo participaron altos mandos policiales, representantes de Salud Pública, Medio Ambiente y otras instituciones vinculadas a la supervisión y regulación sanitaria.




