SANTO DOMINGO.-El Centro de Orientación e Investigación Integral (COIN) presentó los resultados de una investigación que evidencia una reducción aproximada del 74 % en la mortalidad de las personas que viven con VIH cuando reciben un modelo de atención integral, multidisciplinario y centrado en sus necesidades, en comparación con la atención convencional.
El estudio, titulado “Modelos diferenciados de atención multidisciplinaria para reducir la mortalidad y optimizar la retención en personas que viven con VIH: un estudio de cohortes en la República Dominicana (2023-2026)”, fue dado a conocer durante un encuentro celebrado en el Hotel Barceló Santo Domingo, con la participación de representantes del Ministerio de Salud Pública, el Servicio Nacional de Salud (SNS), el Consejo Nacional para el VIH y el Sida (CONAVIHSIDA), organismos cooperantes y organizaciones de la sociedad civil.
La investigación analizó a 994 personas que viven con VIH atendidas en COIN entre enero de 2023 y junio de 2026. De ellas, 565 recibieron atención convencional y 429 fueron atendidas bajo un modelo diferenciado que incorpora acompañamiento multidisciplinario, seguimiento activo y estrategias para detectar de forma temprana riesgos clínicos y sociales.
Entre los hallazgos más relevantes, la mortalidad se redujo de 2.7 % en el grupo de atención convencional a 0.7 % en quienes recibieron el modelo diferenciado, una diferencia que representa una reducción relativa cercana al 74 %. Asimismo, el estudio identificó una disminución significativa en el abandono de la atención, que pasó de 38 % a 30 %.
Para los investigadores, estos resultados demuestran que fortalecer el acompañamiento a las personas que viven con VIH puede marcar una diferencia sustancial en su supervivencia y calidad de vida. Detrás de cada porcentaje hay personas que continúan vinculadas al sistema de salud, mantienen su tratamiento y reducen el riesgo de complicaciones asociadas a la enfermedad.
Durante la presentación, el doctor Fernando Díaz, investigador principal del estudio, explicó que el modelo evaluado busca anticiparse a los factores que con frecuencia provocan interrupciones en la atención, entre ellos dificultades de adherencia al tratamiento, problemas psicosociales y enfermedades oportunistas como la tuberculosis.
La intervención incluyó tamizaje activo de tuberculosis mediante pruebas TB-LAM y radiografías de tórax, diagnóstico molecular con GeneXpert MTB/RIF, monitoreo sistemático de la adherencia al tratamiento y acompañamiento psicológico continuo. El objetivo es identificar riesgos antes de que se traduzcan en abandono del seguimiento o en complicaciones que comprometan la salud de las personas.
Además de medir mortalidad y retención en los servicios, la investigación evaluó la calidad de vida relacionada con la salud en una subpoblación de participantes, utilizando instrumentos internacionales de medición reconocidos científicamente.
Para COIN, los resultados reflejan el valor de generar evidencia desde la práctica diaria de los servicios de salud y demuestran que la investigación aplicada puede convertirse en una herramienta para mejorar las políticas públicas y fortalecer la respuesta nacional al VIH.
La organización destacó que los desafíos asociados al VIH no se limitan al acceso a medicamentos, sino que también involucra factores sociales, psicológicos y estructurales que pueden afectar la continuidad del tratamiento. En ese contexto, modelos de atención centrados en las personas y basados en derechos humanos representan una oportunidad para avanzar hacia mejores resultados de salud y una mayor calidad de vida.



