MOSCÚ.– Al menos siete personas murieron este martes en una nueva oleada de ataques ucranianos con drones contra territorio ruso, que afectó almacenes de comercio electrónico, una refinería y regiones fronterizas, según informaron las autoridades de Rusia
De acuerdo con el Gobierno ruso, cinco de las víctimas fallecieron durante un ataque contra un centro logístico de la empresa Wildberries, considerado el mayor comercio electrónico de Rusia, ubicado en la región de Moscú. Otras diez personas resultaron heridas.
Con este nuevo bombardeo, ascienden a 21 los centros logísticos de Wildberries atacados desde el pasado 18 de julio, mientras que otro dron impactó la refinería de Sizran, en la región de Samara, obligando nuevamente a interrumpir sus operaciones.
El gobernador de la región de Moscú, Andréi Vorobiov, informó que el ataque provocó varios incendios en el polígono industrial de Novosélok, donde resultaron afectados un almacén, una subestación eléctrica y un edificio administrativo.
Las autoridades también informaron la muerte de dos personas en ataques registrados en las regiones fronterizas de Bélgorod y Briansk, consideradas entre las más afectadas por las incursiones ucranianas desde el inicio del conflicto.
El Ministerio de Defensa de Rusia aseguró que durante la noche fueron derribados 320 drones ucranianos sobre 18 regiones del país y la península de Crimea, una de las mayores ofensivas aéreas reportadas en los últimos meses.
El Servicio Federal de Seguridad (FSB) informó la detención de dos personas en Sebastopol, en la península de Crimea, acusadas de colaborar con la inteligencia militar ucraniana para ejecutar atentados contra infraestructuras estratégicas.
Según el organismo, durante el operativo fueron incautados tres drones, explosivos y una bomba de fabricación casera. Además, las autoridades arrestaron a otra persona acusada de recopilar información sobre posiciones militares rusas y de fabricar drones mediante impresoras 3D para lanzar explosivos.



