Santo Domingo,. — La Alianza Evangélica Dominicana (AEDO), antigua Mesa de Diálogo y Representación Cristiana, el conjunto Obispos ,concilios , Instituciones y las miles de Iglesias que la conforman hizo un llamado a todas las fuerzas vivas del país a unificar esfuerzos frente a la crisis económica global que impacta a la República Dominicana, exhortando a actuar con responsabilidad, madurez institucional y sentido patriótico.
El obispo Reynaldo Franco Aquino, presidente de la entidad, destacó que las medidas anunciadas por el Gobierno, orientadas a un plan de austeridad y eficiencia del gasto público para generar una disponibilidad aproximada de RD$40,000 millones, deben ser vistas como una respuesta preventiva ante una coyuntura internacional compleja que exige prudencia, disciplina fiscal y protección social.
Franco Aquino valoró como positivas las disposiciones dirigidas a reducir gastos operativos no esenciales del Estado, incluyendo limitaciones en compras de vehículos, contrataciones, eventos, viáticos, pasajes, combustibles y publicidad oficial, siempre que dichas acciones sean aplicadas con transparencia, equidad y verdadero compromiso con el interés nacional.
Asimismo, la AEDO consideró que la crisis internacional requiere respuestas responsables, pero también una expectativa de que las medidas sean aplicadas con equidad, transparencia y diálogo con todos los sectores nacionales. que todos de ella estar concierne que en tiempos de crisis todos los sectores deben asumir sacrificios proporcionales.
La entidad evangélica saludó el mantenimiento de los subsidios a los combustibles, especialmente al GLP, y el subsidio extraordinario a los fertilizantes, por considerar que estas medidas contribuyen a contener el costo de vida, proteger la producción agropecuaria y evitar mayores presiones sobre los precios de los alimentos.
El obispo Franco Aquino afirmó que la reasignación de recursos hacia programas sociales, áreas prioritarias e inversión pública estratégica debe tener como centro la defensa de los sectores más vulnerables, la preservación del empleo, la estabilidad económica y la confianza de la población en las instituciones democráticas.
Finalmente, la Alianza Evangélica Dominicana reiteró que estas medidas no constituyen una reforma fiscal integral, sino un plan de austeridad, reasignación y protección social ante una crisis global adversa, por lo que llamó al Gobierno, los partidos políticos, el empresariado, las iglesias, la sociedad civil y la ciudadanía a construir un frente común basado en diálogo, unidad, justicia social y esperanza nacional.



