REDACCIÓN .-El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, afirmó ayer, domingo, que la rehabilitación de las carreteras dañadas por el potente terremoto de magnitud 7.7 del viernes pasado está permitiendo agilizar la entrega de comida y otros enseres en las zonas más afectadas, situadas en el centro y sur del país, donde por un "milagro" no se registraron víctimas.
En un recorrido por una instalación del estatal Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA) de Herrera, Mulino informó que miles de bolsas de comida se están armando para ser distribuidas en esa provincia central y en las cercanas de Los Santos y Coclé, afectadas por el terremoto. También se está reabasteciendo el agua potable.
"Lo importante son las bolsas de comida. Vienen bolsas combinadas de arroz, de frijoles, una serie de cosas, para ser repartidas casa por casa, con mucho orden, con mucho cuidado, para que no vayan a hacer fiesta política con esto, que esto es para la gente que más lo necesita", declaró el mandatario, que desde el mismo viernes recorre las regiones impactadas.
La comida se distribuye a gran escala por vía terrestre y "ayer se comenzó a resolver el problema de las carreteras, estaban rotas, no podían pasar", explicó Mulino.





