REDACCIÓN.-La estructura clerical de Irán ya resolvió quién ocupará el máximo poder político y religioso del país tras la muerte del ayatolá Ali Jamenei, aunque la identidad del nuevo guía supremo aún permanece en reserva. La designación se produjo en medio de una escalada militar con Israel y Estados Unidos, que incrementa la presión sobre la dirigencia iraní.
La Asamblea de Expertos, el órgano encargado de nombrar al líder supremo, confirmó que la votación ya se realizó y que el sucesor fue elegido, aunque las autoridades decidieron no revelar públicamente su nombre por el momento.
“El voto para designar al guía tuvo lugar y el guía fue elegido”, afirmó Ahmad Alamolhoda, uno de los integrantes del cuerpo religioso encargado de la decisión. Según explicó, el anuncio oficial se realizará más adelante, una vez completados ciertos pasos internos del proceso.
El nombramiento busca reordenar la conducción política de la República Islámica después de la muerte de Jamenei, quien falleció el 28 de febrero tras una serie de ataques coordinados que profundizaron el conflicto regional.
Otros miembros de la asamblea también confirmaron que el proceso ya quedó cerrado. Mohsen Heydari, representante de la provincia de Juzestán, señaló que “el candidato más apropiado, aprobado por la mayoría de la Asamblea de Expertos, ya fue designado”, subrayando que la decisión contó con amplio respaldo dentro del órgano clerical.
En paralelo, el religioso Mohamad Mehdi Mirbagheri sostuvo en un mensaje difundido por medios iraníes que la resolución adoptada refleja “una posición firme y mayoritaria” dentro de la asamblea.
Aunque el régimen mantiene el secreto sobre el nombre del sucesor, las especulaciones dentro del sistema político iraní apuntan a Mojtaba Jamenei, hijo del líder fallecido, como uno de los principales candidatos a asumir el cargo, lo que implicaría una continuidad dentro del círculo cercano de poder.



