UCRANIA.-Ucrania conmemora este martes el cuarto aniversario de la invasión a gran escala de Rusia con el respaldo de sus aliados más cercanos y sin señales de una pronta resolución para el conflicto más sangriento de Europa desde la Segunda Guerra Mundial.
Desde el inicio de la ofensiva rusa el 24 de febrero de 2022, se registraron decenas de miles de víctimas, aunque el Kremlin apostaba desde un principio por una victoria rápida ante una resistencia ucraniana que no esperaban.
La guerra provocó consecuencias globales: varios países europeos incrementaron su gasto militar ante la posibilidad de una confrontación directa con Rusia. Las conversaciones diplomáticas, reanudadas el año pasado con la mediación de Estados Unidos bajo la administración de Donald Trump, no produjo avances sustanciales en el terreno -aparte del intercambio de rehenes- y la destrucción en Ucrania continúa.
Los desafíos para la reconstrucción son cada vez más difíciles, en medio de los diarios bombardeos por parte de Moscú con misiles y drones de última generación a la infraestructura crítica de Ucrania. Esta situación dejó a los residentes del país invadido con falta de calefacción y luz, entre otros problemas.
El aniversario prevé la presencia de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, en Kiev. Ambos confirmaron su participación en una “ceremonia conmemorativa”, así como una visita a una instalación energética dañada por ataques rusos y una reunión con el presidente ucraniano Volodimir Zelensky. Además, participarán en una videoconferencia con la llamada “Coalición de Voluntarios”, integrada por aliados como Reino Unido, Francia y Alemania.
Los países occidentales impusieron severas sanciones a Moscú, lo que llevó a Rusia a redirigir sus exportaciones de petróleo hacia mercados en Asia.
Actualmente, Rusia ocupa cerca del 20% del territorio ucraniano y mantiene ataques diarios contra zonas e infraestructuras civiles, lo que derivó en la peor crisis energética desde el inicio del conflicto, agravada por las bajas temperaturas invernales.
A pesar de las fuertes pérdidas, las fuerzas rusas avanzaron lentamente durante los últimos meses, sobre todo en la región oriental del Donbás, escenario de intensos combates y zona estratégica que Moscú busca anexar. Las negociaciones mediadas por Estados Unidos continúan, mientras Zelensky exige garantías de seguridad de Washington antes de explorar cualquier posibilidad de “compromiso” con Rusia, incluso en torno al territorio.
Rusia rechazó las propuestas ucranianas para que tropas europeas se desplieguen en Ucrania tras un eventual alto el fuego. El presidente Vladimir Putin advirtió que empleará la fuerza si la diplomacia no prospera. El conflicto, que ya suma cuatro años, devastó Ucrania, uno de los países más pobres de Europa antes de la invasión. Según un informe conjunto del Banco Mundial, la Unión Europea y las Naciones Unidas, el costo de la reconstrucción se estima en USD 558.000 millones para la próxima década.




