Redacción.-El presidente Donald Trump tomará el martes el escenario del Congreso para pronunciar su discurso anual del Estado de la Unión ante una nación transformada súbitamente.
Un año después de retomar la presidencia, Trump se ha consolidado como un mandatario que va en contra de las expectativas convencionales. Ha ejecutado una agenda vertiginosa en la que ha trastocado prioridades en el ámbito interno, roto alianzas en el exterior y desafiado al sistema fundacional del país de frenos y contrapesos. Dos estadounidenses murieron a manos de agentes federales mientras protestaban contra las redadas migratorias y las deportaciones a gran escala del gobierno federal.
Una vez que los legisladores ocupen su lugar el martes en el pleno de la Cámara de Representantes y escuchen la agenda de Trump para el próximo año, será un momento existencial para un Congreso que prácticamente ha quedado marginado por el amplio alcance del presidente republicano, quien ha dejado de lado a la estrecha mayoría del Partido Republicano para acumular un enorme poder para sí mismo.




