REDACCIÓN.—Tras el ataque a balazos contra la subdirectora del Centro de Corrección y Rehabilitación (CCR) Rafey Hombres, Laura Ricardo, las autoridades penitenciarias realizaron un operativo de control que incluyó una inspección exhaustiva de las instalaciones y el traslado de al menos 20 reclusos a otros centros del país.
El director general de Servicios Penitenciarios y Correccionales, Roberto Santana, confirmó la intervención y aseguró que el sistema carcelario se mantiene en alerta, mientras la Policía Nacional y el Ministerio Público investigan el hecho, ocurrido la noche del viernes y que dejó como víctima colateral al conductor de transporte público, Crecencio Nolasco Cruz, quien falleció horas después de recibir un disparo.
Santana aclaró que los traslados y requisas son procedimientos habituales de seguridad, aunque reconoció que la prioridad actual es garantizar la integridad de los internos y del personal penitenciario. “No podemos adelantar conclusiones ni señalar responsables antes de finalizar las investigaciones. Estas acciones forman parte de los protocolos establecidos”, señaló.
El funcionario también desmintió denuncias sobre presuntos maltratos durante el operativo, asegurando que cada movimiento se realiza bajo normas que protegen los derechos de los reclusos. “Todo se ejecuta conforme a los procedimientos, sin improvisación ni abusos”, afirmó.
Pese a estas garantías, familiares de los internos trasladados expresaron preocupación por la falta de información.
El ataque que motivó estas acciones se produjo cuando hombres encapuchados en motocicleta dispararon contra el vehículo de la subdirectora, quien resultó ilesa. Sin embargo, el chofer del transporte público que circulaba cerca, Crecencio Nolasco Cruz, murió posteriormente en el Hospital Regional Universitario José María Cabral y Báez.
Hasta el momento, las autoridades no han reportado detenciones ni identificado a los responsables del ataque, mientras que Rafey Hombres permanece bajo vigilancia reforzada y control estricto.




