Redacción.-Israel intensificó el lunes su ofensiva militar sobre territorio libanés, concentrando bombardeos en los suburbios del sur de Beirut y en localidades del sur del país. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) anunciaron la realización de “ataques a gran escala” contra posiciones de Hezbollah, tras el lanzamiento de cohetes y drones desde el Líbano que impactaron el norte del Estado judío.
Durante la madrugada, la portavoz de las FDI para medios árabes, Ella Waweya, ordenó la evacuación de 53 pueblos y ciudades del sur del Líbano. A través de un mensaje publicado en X, advirtió que los habitantes debían alejarse al menos 1.000 metros de las zonas pobladas para proteger su seguridad ante la inminencia de nuevas operaciones militares. Waweya subrayó que “las actividades de Hezbollah están forzando a las FDI a responder” y que “cualquier persona que esté cerca de operativos, instalaciones y armas de Hezbollah pone su vida en riesgo”.
Los bombardeos israelíes se produjeron en respuesta a un ataque de Hezbollah con misiles de precisión y drones sobre la ciudad israelí de Haifa y otras áreas del norte, reivindicado por el grupo como represalia por la muerte del líder supremo iraní, Alí Khamenei. Las alarmas antiaéreas se activaron en varias localidades septentrionales de Israel; las defensas aéreas interceptaron varios proyectiles, aunque algunos cayeron en áreas abiertas sin causar víctimas ni daños reportados.
La escalada militar provocó una oleada de desplazamientos en el sur del Líbano y en los suburbios meridionales de Beirut. Las autoridades libanesas señalaron que la magnitud del éxodo remite al inicio de la guerra abierta con Israel en septiembre de 2024, cuando cerca de 1,2 millones de personas abandonaron sus hogares en pocos días, marcando la mayor crisis de desplazados en la historia reciente del país.
El presidente libanés, Joseph Aoun, consideró que los ataques con cohetes efectuados por Hezbollah perjudican los esfuerzos de su Gobierno para mantener al Líbano fuera de un conflicto regional. Aoun declaró que “el lanzamiento de misiles desde territorio libanés va en contra de todos los esfuerzos y gestiones realizados por el Estado libanés para evitar implicarse en los peligrosos enfrentamientos militares que tienen lugar en la región”.




