FLORIDA.– Un niño hondureño de tres años murió en Cantonment, Florida, tras sufrir una serie de lesiones graves bajo la custodia de su tío Samuel Antonio Maldonado Erazo, quien enfrenta cargos iniciales de homicidio por negligencia mientras la investigación avanza y se analizan posibles agravantes, de acuerdo con información de la Oficina del Sheriff del Condado de Escambia.
La autopsia preliminar identificó 17 golpes en la cabeza, múltiples hematomas, fracturas de costillas, incluida una desprendida de la columna, la clavícula rota y un páncreas seccionado, lesiones que los especialistas atribuyen a un episodio de maltrato físico prolongado.
El sheriff del condado de Escambia Chip Simmons informó que los primeros equipos de emergencia recibieron una llamada el 4 de marzo por un caso de paro cardíaco infantil en Brentco Road. Al llegar a la vivienda, los paramédicos observaron que el pequeño presentaba heridas visibles y condiciones críticas. Se intentaron maniobras de reanimación, pero el niño falleció al poco tiempo de ingresar en el hospital.
Las autoridades señalaron que parte de la gravedad del caso radica en el tiempo de exposición al maltrato: los investigadores consideran que el menor había sido víctima de violencia durante un periodo prolongado anterior al desenlace fatal. Durante la etapa inicial de la investigación, la fiscalía estatal revisa los elementos probatorios para determinar si corresponde aumentar la gravedad de los cargos imputados a Maldonado Erazo, actualmente de 28 años, quien permanece bajo custodia en la cárcel del condado.
Sobre el contexto del caso, Simmons comentó: “Es difícil hablar de las lesiones del niño, y aún más difícil imaginar tener que soportarlas”. Entre los factores investigados se encuentra el hecho de que el acusado llevó al niño, que sufría dolor visible, a su lugar de trabajo en varias ocasiones, según los testimonios recabados hasta el momento.
El informe policial sostiene que el niño quedó bajo el cuidado exclusivo de su tío tras la deportación de su madre y otra familiar a Honduras. Esta circunstancia generó una situación de vulnerabilidad por la que el menor dependía completamente de la persona que ahora es investigada por su muerte.
El caso activó la intervención del Departamento de Niños y Familias de Florida, que puso bajo protección estatal a otros niños que se encontraban con Maldonado Erazo mientras se desarrollan las evaluaciones para garantizar su seguridad.
Las pruebas forenses, incluidas las conclusiones definitivas de la autopsia, serán determinantes para precisar los cargos judiciales. Las autoridades enfatizaron que la prioridad es agotar cada línea de investigación para esclarecer los hechos y evitar que se repitan situaciones similares en entornos familiares alterados por procesos migratorios.
Las autoridades han solicitado la colaboración de la comunidad para reunir datos que permitan esclarecer el caso. Mientras continúa la investigación a cargo de la Oficina del Sheriff, la fiscalía estatal y la Oficina del Médico Forense.
El caso causó conmoción en Cantonment y en todo el condado, movilizando a la comunidad e impulsando a las autoridades a defender “la garantía de justicia para el menor”, según expresó el sheriff Chip Simmons. Además, Simmons resaltó la necesidad de fortalecer los sistemas de protección a niños en condiciones familiares desfavorables.




