REDACCIÓN.- Fuerzas de Estados Unidos interceptaron y abordaron sin incidentes el petrolero Bertha en el océano Índico, en lo que representa la tercera captura de un buque sancionado en lo que va del año. La operación fue coordinada por el United States Department of Defense dentro del área de responsabilidad del United States Indo-Pacific Command (INDOPACOM).
Según el comunicado oficial, el buque operaba en presunta violación de la “cuarentena” impuesta por el presidente Donald Trump contra embarcaciones vinculadas a redes sancionadas que transportan crudo desde el Caribe.
Las autoridades estadounidenses aseguraron que el barco fue rastreado desde aguas caribeñas hasta el Índico, donde finalmente fue interceptado bajo procedimientos de derecho de visita e interdicción marítima.
“El mar no es refugio para actores sancionados”, señaló el Departamento de Defensa en su declaración, subrayando que la operación se desarrolló sin enfrentamientos ni heridos.El caso del Bertha se suma a otras dos operaciones recientes contra petroleros señalados por formar parte de la llamada “flota sombra”, utilizada para evadir sanciones internacionales y comercializar crudo venezolano e iraní.
El 9 de febrero, fuerzas estadounidenses abordaron el Aquila II en el océano Índico tras una extensa persecución marítima. Días después, el 15 de febrero, fue interceptado el Veronica III, también vinculado a rutas de evasión de sanciones.
Estas acciones forman parte de una estrategia más amplia de presión marítima que Washington ha intensificado desde finales de 2025, bajo la operación denominada Operation Southern Spear, enfocada en frenar el comercio ilícito de hidrocarburos.
Mientras aliados de Estados Unidos respaldan la ofensiva contra redes de evasión de sanciones, algunos gobiernos han cuestionado la aplicación extraterritorial de medidas estadounidenses en aguas internacionales




