SANTO DOMINGO.- Este 7 de enero, el Poder Judicial celebra su día institucional en un clima de reforma profunda.
El acto, encabezado por el magistrado Henry Molina y el presidente Luis Abinader, coincide con la transición hacia un modelo que separa las funciones administrativas de las procesales, marcando el inicio de la era del Ministerio de Justicia.
Desde la Sala Augusta de la Suprema Corte de Justicia, Molina presentará los avances en accesibilidad y transparencia tras siete años de gestión.
La agenda conmemorativa incluye: 8:30 AM: Audiencia Solemne (Centro de los Héroes); 10:30, y AM: Eucaristía de Acción de Gracias, en la Catedral Primada, y a las 11:30 AM: Ofrenda Floral ante el Altar de la Patria.
Tras la promulgación de la Ley 80-25, el país recupera una institución clave para descongestionar la Procuraduría General de la República (PGR). Con la reciente designación de Antoliano Peralta Romero como ministro, inicia un plazo de 12 meses para su operatividad total.
El nuevo Ministerio centralizará tareas administrativas y de seguridad, organizándose en seis viceministerios estratégicos. Estos son: Coordinación con el Poder Judicial, representación judicial y extrajudicial, protección de garantías fundamentales, estrategias de prevención y políticas de seguridad, gestión de cárceles y reinserción (antes bajo la PGR) y registros, exequátur y servicios notariales.
Esta reforma permitirá que el Ministerio Público se enfoque exclusivamente en la investigación penal, optimizando los recursos y la eficiencia de todo el sistema.
Por su parte, la Fundación Institucionalidad y Justicia (FINJUS) reafirmó su compromiso con el fortalecimiento democrático mediante un análisis objetivo del sistema legal dominicano.
Tras un 2025 de intensa actividad legislativa, la organización subraya los siguientes puntos clave: Se requiere un monitoreo sistemático de los fallos judiciales y la actividad legislativa para asegurar que respondan al dinamismo social.
Para el 2026, es imperativo intensificar el estudio de normativas que cierren brechas en la institucionalidad y el inicio de este año representa una coyuntura crucial para identificar y superar los obstáculos que frenan la eficiencia del sistema de justicia.
FINJUS hace un llamado a la reflexión social sobre el alcance de estas reformas, promoviendo una visión constructiva que garantice la estabilidad del ordenamiento jurídico nacional.




