AZUA.- Residentes, trabajadores, empresarios, historiadores, gestores culturales, autoridades religiosas y municipales de la comunidad de Pueblo Viejo coincidieron en valorar positivamente el proyecto arqueológico que busca localizar los restos del cacique Enriquillo, al considerar que representa una oportunidad histórica para el desarrollo cultural, turístico, económico y social de la provincia de Azua y la región Sur.
Los distintos sectores expresaron júbilo y esperanza, al entender que la puesta en valor de las ruinas históricas de la iglesia de Las Mercedes y el avance de las investigaciones científicas podrían convertir a Pueblo Viejo en un referente del turismo histórico y religioso, con impacto directo en el empleo, la economía local y la proyección nacional e internacional de la zona.
“Tras los restos de Enriquillo” es una iniciativa impulsada por la Fundación Macarrulla que lleva más de una década de investigaciones históricas y arqueológicas. En su fase actual, el proyecto cuenta con el respaldo de la Dirección General de Proyectos Estratégicos y Especiales de la Presidencia (PROPEEP) y las excavaciones se desarrollan en las ruinas de Pueblo Viejo, en la provincia de Azua, trabajos que se extenderán hasta el 28 de febrero.
El párroco de la iglesia Nuestra Señora de las Mercedes de Pueblo Viejo, padre Rafael Cuello, afirmó que el proyecto abre una perspectiva real de crecimiento económico y social, y destacó el entusiasmo con el que la comunidad ha recibido los trabajos.
“Al descubrir ahora que el cacique Enriquillo está acá, damos plena seguridad de que aquí va a haber un turismo fenomenal. Este es un turismo fenomenal porque es un turismo religioso y la gente tiene mucho deseo de conocer en dónde está el cacique Enriquillo”, dijo.
De su lado, el residente de Pueblo Viejo, Rafael Enrique García, conocido como Manego, quien nació y ha vivido por más de 80 años en la zona, destacó el inicio de los trabajos como una oportunidad largamente esperada por la comunidad.
“Nosotros tenemos una apreciación positiva sobre este proyecto que pensamos que debió haber sido antes. Esto es una bendición porque viene a relucir lo que es el valor de la región Sur”, manifestó.
Consideró que la revalorización de las ruinas de Pueblo Viejo contribuirá al desarrollo de toda la región Sur. “Eso va a ser una bendición porque la gente va a los lugares, los turistas, van buscando historias. Entonces, esto va a ser una bendición y de hecho ya lo es”, expresó.
En tanto, la empresaria Nancy Familia, propietaria de un restaurante, valoró el proyecto como una iniciativa de impacto integral para la provincia, al considerar que combina dimensiones culturales, turísticas y económicas. A su juicio, se trata de una propuesta de desarrollo amplio, con capacidad para generar oportunidades y dinamizar la actividad económica local.
El gestor cultural Julio Merán señaló que el proyecto ya comienza a reflejar los principios de la llamada economía naranja, al destacar que las excavaciones han generado un movimiento económico en la comunidad, producto de la inversión y de la presencia de personas vinculadas a los trabajos. “Entonces imagínate desde el momento cuando haya un monumento aquí lo que esto significaría en términos de la cultura turística”, sostuvo.
De su lado, el historiador y gestor cultural de Azua, Rannel Báez, calificó como extraordinario el trabajo científico que se desarrolla y recordó que estas ruinas se encuentran en proceso de evaluación para una eventual declaratoria como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
“Estamos seguros de que con este trabajo que se está realizando se le da un espaldarazo para que este organismo internacional proceda a la declaración de la misma. Y eso va a coadyuvar al desarrollo del turismo histórico de esta comunidad, y por tanto, pues la va a poner en el catálogo de ciudades que se pudieran convertir en un atractivo turístico histórico”, puntualizó.
Igualmente, Felipe Mesa Silfa, miembro del Club Rescate Enriquillo, residente de la comunidad, valoró los trabajos como la materialización de una aspiración histórica de la población local. “Este es un proyecto que esta comunidad lo ha estado esperando toda la vida. Desque que yo tengo uso de razón, la gente espera que de este proyecto salga el progreso de este pueblo”, afirmó.
En iguales términos se pronunció Héctor Ramón Brito, capataz del equipo de trabajadores que participa en las labores arqueológicas y responsable de coordinar a más de 20 obreros contratados en la provincia. Expresó su satisfacción por la inclusión de mano de obra local en el desarrollo del proyecto.
“Este proyecto es importantísimo y si esos restos aparecen viene el turismo, viene mucha gente importante para acá. Si esos restos se encuentran, aquí se prende duro y los países de fuera también van a venir para acá a ver estas ruinas”, dijo.
En tanto, el alcalde del municipio de Pueblo Viejo, Víctor Figuereo, destacó la relevancia del proyecto al considerar que coloca a la comunidad y a la provincia en un capítulo importante de la historia mundial y contribuirá a impulsar su desarrollo.
“Va a ser de mucho impacto especialmente en el área cultural y por qué no también en el área turística porque por aquí podremos tener muchas personas que nos visiten y eso va a crear un impacto muy positivo para la provincia y de manera especial para el municipio”, subrayó.
Trabajo conjunto con la comunidad
La reconocida arqueóloga dominicana Kathleen Martínez, coordinadora técnica de las excavaciones, destacó que, a partir de su experiencia en proyectos arqueológicos internacionales, este tipo de yacimientos suelen convertirse en sitios de interés turístico.
“Nosotros creemos y hemos aprendido por la experiencia que hemos tenido en Egipto que todos estos lugares, estos yacimientos arqueológicos a través de esos trabajos y después que se terminan estos trabajos arqueológicos, se convierten en sitios de interés turísticos”, aseguró.
Martínez resaltó además el trabajo conjunto que se realiza con residentes de la zona y el entusiasmo con el que participan en las labores. “Nosotros estamos trabajando con personas de la comunidad que están trabajando con un entusiasmo que ustedes no se imaginan… Nosotros estamos haciéndoles entender a las personas de esta comunidad el valor histórico de este lugar y eso nos llena de emoción, nos gusta estar aquí”, sostuvo.
Al referirse al respaldo de la comunidad, la directora ejecutiva del proyecto, Lidia Martínez de Macarrulla, destacó la actitud de acompañamiento y compromiso de los residentes de Pueblo Viejo con los trabajos que se desarrollan en las ruinas históricas.
“En cuanto a la actitud del pueblo, yo creo que es una actitud de apoyo. Ellos están defendiendo esta iglesia, estas ruinas porque entienden lo mismo que yo estoy diciendo de que Enriquillo pidió reposar aquí y que eso cumplió cabalmente. Entonces esta búsqueda indiscutiblemente que trae mucha alegría al pueblo y nos están dando cada día, en cada momento, su apoyo”, concluyó.



