SANTO DOMINGO.-Carolina Mejía resaltó la importancia de haber asumido la responsabilidad histórica de organizar los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 y la gran oportunidad que representa para el país.
A través de un artículo de opinión, la alcaldesa del Distrito Nacional recordó el momento en que, en la clausura de la edición de 2023, recibió en San Salvador la bandera de Centro Caribe Sport de la mano de su presidente Luis Mejía Oviedo, la cual simboliza la sede futura del magno evento deportivo.
“Ese gesto no fue un protocolo ceremonial. Fue un acto de traspaso de confianza entre naciones. La confirmación de que la República Dominicana asumía, ante la región, un compromiso de alto nivel. Para mí, como alcaldesa de Santo Domingo y como dominicana, fue también un recordatorio inequívoco: el futuro dejó de ser expectativa para convertirse en una obligación concreta”, escribió.
Consideró que en la organización de Santo Domingo 2026 recae una exigencia excepcional porque coincide con el centenario de los Juegos. “Organizar bien no basta: el centenario exige excelencia, rigor y respeto institucional”.
“El desafío central es el legado. Los Juegos no pueden convertirse en un paréntesis costoso ni en una postal efímera. Deben dejar transformaciones reales y medibles en la ciudad y en la vida de la gente. En ese sentido, uno de los legados más relevantes será la construcción de más de mil unidades habitacionales que servirán, en una primera etapa, como un albergue moderno, seguro y diseñado bajo las más estrictas reglamentaciones deportivas internacionales”, estimó.
Un modelo que, aduce, convierte una necesidad operativa temporal en una política pública permanente, alineando deporte, vivienda y desarrollo social, viniendo de la mano de un esquema de alianzas público-privadas y facilidades del Banco de Reservas y el Gobierno central.
A juicio de la ejecutiva municipal, la preparación de los Juegos solo tiene sentido si se traduce en resultados duraderos que apunten hacia el fortalecimiento del deporte escolar, la recuperación de espacios comunitarios, la promoción de hábitos saludables y una articulación real entre instituciones educativas, deportivas y municipales.
“La inversión que exige un evento de esta magnitud se justifica únicamente si deja capacidades instaladas y beneficios sostenibles”, precisó.
Carolina expresó que ese enfoque se refleja en la estructura organizativa del proyecto, ya que el Comité Organizador de Santo Domingo 2026 fue formalizado mediante el Decreto núm. 201-22, emitido el 27 de abril de 2022, que establece responsabilidades claras y la obligación de apoyo de todas las instituciones del Poder Ejecutivo.
Prosiguió que, desde su juramentación, el Comité Organizador ha operado como un espacio de trabajo técnico, continuo y exigente. En ese sentido, puntualizó que bajo el liderazgo de su presidente, José Monegro, el Comité integra una combinación de experiencia pública, capacidad técnica y compromiso cívico.
Resaltó que junto a Monegro, integran el Comité Felipe Vicini, Garybaldy Batista, Mercedes Canalda, José Manuel Ramos, Frank Elías Rainieri, Carlos Iglesias, Fernando Langa y Andrés Vander Horst, quienes han asumido, desde distintos ámbitos, la responsabilidad de planificar y ejecutar una cita que no admite improvisación.
Carolina Mejía aseguró que el presidente Luis Abinader ha asumido Santo Domingo 2026 como una prioridad de alto nivel, integrándose activamente a la conducción estratégica del proyecto e incorporando al Comité Organizador a actores clave del Estado.
Asimismo, valoró la experiencia que aporta el ministro de Deportes, Kelvin Cruz, y de Eduardo Estrella desde el Ministerio de Obras Públicas, y Carlos Bonilla en el Ministerio de la Vivienda.
“Este enfoque confirma que el verdadero legado no se mide en semanas de competencia, sino en décadas de impacto. Las infraestructuras, los estándares urbanos y las capacidades”, afirmó.
Carolina entiende que en el ámbito turístico se abre una oportunidad estratégica hacia el turismo deportivo y cultural, albergando a visitantes en la Ciudad Colonial, el malecón, la gastronomía y una ciudad con historia viva.
“Santo Domingo 2026 es la oportunidad de demostrar que el país puede organizar con seriedad, coordinar con eficiencia y planificar con visión de Estado. Si se hace bien, el resultado será una ciudad más preparada, instituciones más sólidas y un legado que trascienda el evento”, finalizó Mejía.




