SANTO DOMINGO .– Este 2026 es un año clave para todos los contribuyentes de República Dominicana, ya que el 15 de mayo, es el último día para que las pequeñas empresas, las microempresas y los contribuyentes no clasificados se vean obligados a utilizar el Comprobante Fiscal Electrónico (e-CF).
Antes de dicha fecha, aquellos que se acojan de manera voluntaria recibirán un incentivo económico, el cual consiste en un crédito fiscal que alcanza hasta RD$75,000 para pequeños contribuyentes y RD$25,000 para microempresas y no clasificados.
Según lo establece la normativa de la Dirección General de Impuestos Internos, este beneficio puede aplicarse al pago de obligaciones como el Impuesto Sobre la Renta (ISR), el ITBIS, los anticipos mensuales y el Impuesto sobre los Activos, constituyendo un respaldo financiero inmediato para las empresas que se anticipen al cambio.
De acuerdo con el gerente comercial de Factura Dominicana GTI, Elvis Gonzalez, más allá del incentivo económico, el cambio normativo tendrá implicaciones directas en la dinámica comercial del país, por lo que se hace un llamado a los contribuyentes para que inicien su proceso de implementación.
“Las grandes empresas dejarán de comprar a quienes no tengan factura electrónica. Muchos pequeños negocios dependen de venderle a grandes compañías, y a partir del 15 de mayo, si no emiten e-CF, simplemente no podrán facturarles de manera válida”. Mencionó.
En ese sentido, se establece que, desde esa fecha, las facturas en papel perderán validez fiscal para este tipo de transacciones. Esto implica que una microempresa que no esté adaptada al sistema de facturación electrónica no podrá emitir comprobantes aceptados, afectando directamente su capacidad de generar ingresos.
“Es un impacto directo a la capacidad de hacer negocios. No se trata solo de cumplir con la DGII, sino de poder seguir operando dentro del ecosistema empresarial formal”, agregó Gonzales.
La DGII también ha reiterado que el incentivo económico solo estará disponible para quienes implementen el sistema antes del 15 de mayo. Aquellos que esperen más allá de esta fecha no solo perderán el acceso al crédito fiscal, sino que también enfrentarán mayores retos en su adaptación y hasta la posibilidad de sanciones.
Asimismo, la Ley 32-23 establece que los contribuyentes que utilicen el Facturador Gratuito de la DGII no califican para este incentivo, ya que está dirigido a quienes realicen inversiones en soluciones tecnológicas que garanticen una implementación adecuada.
Estudios de Factura Dominicana GTI basados en la amplia trayectoria en países de Centroamérica y especialmente en Costa Rica señalan que la implementación de la factura electrónica desde el punto de vista operativo trajo importantes beneficios para las empresas, ya que les permitió mejorar la trazabilidad en su contabilidad, redujo errores en los comprobantes fiscales y optimizó los procesos administrativos, facilitando el cumplimiento tributario en un entorno cada vez más digitalizado.
El gerente general de Factura Dominicana GTI, Alvaro Retana, hace un llamado a los empresarios a no dejar este proceso para último momento, ya que la implementación requiere pruebas técnicas, validación ante la DGII y ajustes internos que pueden tomar tiempo.
“En otros países, la implementación generó cuellos de botella en los sistemas, desesperación en los grupos de usuarios, rechazo de facturas, saturación de proveedores tecnológicos. Con una sola fecha para que ingresen más de 300 mil empresas a la Facturación Electrónica, la infraestructura humana y tecnológica de la DGII y de los Proveedores de Factura Electrónica podría sufrir un colapso.” Añadió Retana.
El 15 de mayo del 2026 será una fecha clave que marca un punto de inflexión en el sistema tributario dominicano; la recomendación radica en adaptarse a tiempo, ya que no solo permite aprovechar incentivos económicos, sino también asegurar la continuidad comercial en un entorno donde la facturación electrónica será un requisito indispensable para hacer negocios.



