SANTO DOMINGO.-La doctora Griselda Altagracia Basora Ramírez, vinculada por el Ministerio Público a la investigación de la Operación Cobra 2.0-A, figura como propietaria de la Clínica de Obesidad y Antienvejecimiento Dra. Griselda Basora, establecimiento donde fue sometida a una liposucción la joven Rebeca Brizard, de 28 años, quien posteriormente murió tras presentar complicaciones.
El centro está ubicado en el sector Alma Rosa I, en Santo Domingo Este, y, de acuerdo con las informaciones conocidas sobre el caso, aparentaba estar dedicado a tratamientos estéticos y masajes. En sus instalaciones, sin embargo, funcionaba un área donde se realizó el procedimiento quirúrgico a Brizard.
Según informó el Ministerio de Salud Pública, la persona que presuntamente realizó la liposucción fue Emanuel Hernández, quien se habría desempeñado anteriormente como barbero y en el área de medicina estética, pero que, de acuerdo con las autoridades, no contaba con la formación académica ni la acreditación necesaria para realizar este tipo de procedimiento.
La situación adquiere mayor atención debido a que el nombre de la doctora Griselda Basora aparece entre las personas vinculadas a la nueva fase de la investigación del Ministerio Público contra una presunta estructura que habría defraudado al Seguro Nacional de Salud (SeNaSa) por miles de millones de pesos.
En el marco de la Operación Cobra 2.0-A, el órgano acusador informó sobre 37 allanamientos realizados en el Distrito Nacional, Santo Domingo, Santiago, Cotuí y La Vega, con 28 personas arrestadas, entre ellas médicos, exempleados de SeNaSa y otras personas que, según la investigación, estarían relacionadas con el esquema bajo investigación.
El abogado de Basora cuestionó las actuaciones realizadas contra los médicos durante los operativos y calificó el proceso como un “abuso”.
El representante legal también destacó que la doctora tiene alrededor de 45 años ejerciendo la medicina y expresó su desacuerdo con las detenciones.




