COLOMBIA.- El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, enfrenta una ola de cuestionamientos luego de relacionar el terremoto de magnitud 7.4, ocurrido la semana pasada, con una supuesta decisión divina.
Durante un mensaje dirigido al país, el mandatario hizo referencia a la coincidencia entre el sismo y el inicio de su administración, señalando que se trataba de una prueba que, según sus palabras, Dios habría permitido que ocurriera precisamente el día de su toma de posesión.
La controversia también tomó fuerza debido a que De la Espriella había expresado públicamente posiciones ateas antes de incursionar en la política. Sus recientes referencias religiosas han generado debate sobre la forma en que el Gobierno aborda una tragedia que dejó más de 300 personas fallecidas y unas 4,000 heridas.
Cali figura entre las zonas más golpeadas por el terremoto, mientras continúan las labores de recuperación y atención a las comunidades afectadas.
Las declaraciones provocaron reacciones de rechazo entre sectores políticos y ciudadanos. Uno de los críticos fue el activista Beto Coral, quien calificó al gobernante de “infame” y cuestionó que se atribuyera un fenómeno natural a una decisión relacionada con el calendario presidencial.




