BRASIL.-Con un discurso que combinó la nostalgia de sus orígenes sindicales con la contundencia de un veterano de la política latinoamericana, Luiz Inácio Lula da Silva hizo oficial su candidatura para buscar un cuarto mandato presidencial en las elecciones de octubre de 2026.
Durante la convención nacional del Partido de los Trabajadores (PT) celebrada en la convención Expo Center Norte de São Paulo, la coalición progresista revalidó la fórmula con la que gobierna el país: Lula a la cabeza y el moderado Geraldo Alckmin como aspirante a la Vicepresidencia.
El anuncio contrasta con el escenario de la oposición conservadora, actualmente atomizada y envuelta en tensiones internas alrededor de la figura del senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
Ejes clave del proyecto: Soberanía, minerales estratégicos y causa social
Con una narrativa enfocada en la "audacia" para su eventual próximo periodo de gobierno y un tono de contención hacia el actual Congreso de mayoría conservadora, Lula trazó las prioridades de su plataforma política:
- Soberanía nacional y Fuerzas Armadas: El mandatario prometió incrementar la inversión en defensa bajo la premisa de resguardar la soberanía del país, en una alusión directa a la inestabilidad institucional de la región.
- Aprovechamiento de tierras raras: Brasil posee la segunda reserva mundial de minerales críticos y tierras raras, un sector que actualmente domina China. Lula enfatizó la necesidad de industrializar estos recursos mediante tecnología propia: "Hay mucha gente metiendo la mano en nuestras tierras y eso se va a acabar; son patrimonio exclusivo del pueblo brasileño".
- Agenda de género e inclusión: Cediendo el micrófono a la primera dama, Rosângela 'Janja' Lula da Silva, el oficialismo refrendó su compromiso con el electorado femenino, destacando el plan nacional contra el feminicidio y la erradicación de la violencia machista.
Vitalidad política frente a los cuestionamientos por su edad
A punto de cumplir 81 años, el jefe de Estado no esquivó los ataques de la oposición sobre su longevidad. Entre aplausos de la militancia, reconoció su rutina diaria de entrenamiento al amanecer y aseguró sentirse con más energía que cuando asumió la Presidencia por primera vez en 2003 a los 57 años:
"Los años van pasando, la Tierra gira y el próximo año tendré 81. Pero estoy mejor porque tomé una decisión y tengo una causa."
En un discurso donde optó por omitir alusiones directas al presidente estadounidense Donald Trump —pese a las recientes disputas arancelarias—, el líder del PT apeló al pragmatismo y al respaldo de su gestión, asegurando que encabeza la única plataforma que "no tendrá que inventar mentiras al pueblo" durante la campaña electoral.




