PARIS.-Francia enfrenta una nueva ola de calor, la tercera en menos de dos meses, que se mantendrá al menos hasta el próximo 14 de julio, mientras las autoridades mantienen la vigilancia ante el aumento del riesgo de incendios forestales.
El servicio meteorológico francés, Météo France, informó que las altas temperaturas continuarán durante los próximos días y que podría registrarse una disminución gradual del calor hacia el oeste del país, aunque esta evolución dependerá de los pronósticos posteriores.
En las últimas semanas, Francia ha registrado varios episodios de calor extremo. A finales de mayo y junio se produjeron dos periodos de temperaturas elevadas, y el más reciente fue considerado el más intenso desde que existen registros, con al menos 2.000 fallecidos y afectaciones en servicios públicos como el transporte ferroviario y el sistema educativo.
Más de dos tercios de los departamentos de la Francia continental permanecen bajo alerta naranja por calor, considerada la segunda de mayor nivel, mientras se prevé un incremento de las temperaturas durante el fin de semana.
La situación también ha generado preocupación por la disponibilidad de agua. La Oficina de Investigaciones Geológicas y Mineras (BRGM) indicó que más de la mitad de los acuíferos y reservas subterráneas del país presentaban niveles inferiores a los habituales para esta época del año.
Météo France advirtió que la combinación de altas temperaturas y sequedad del suelo favorece las condiciones para la propagación de incendios forestales. El ministro del Interior, Laurent Nuñez, informó que el país registraba cientos de focos activos y pidió apoyo para facilitar la movilización de bomberos voluntarios.
Los incendios ya han dejado víctimas, incluida la muerte de un bombero que combatía las llamas en Saboya, en el sureste del país. El incendio de mayor magnitud, ocurrido cerca de Perpiñán, en la zona próxima a la frontera con España, afectó casi 5.000 hectáreas y obligó a evacuar a unas 12.000 personas.
Además, las altas temperaturas provocaron el cierre temporal de uno de los reactores de la central nuclear de Golfech, cerca de Toulouse, debido al aumento de la temperatura del río Garona, utilizado para el sistema de refrigeración de la instalación.




