LIMA.– Perú afronta una de las elecciones más trascendentales de los últimos años con una segunda vuelta presidencial que vuelve a dividir al país entre dos proyectos políticos opuestos: el liderado por Keiko Fujimori y el representado por Roberto Sánchez.
La jornada electoral del próximo 7 de junio se desarrolla en un contexto de alta tensión política, denuncias de irregularidades en la primera vuelta, un lento proceso de escrutinio y una profunda crisis institucional que ha llevado al país a tener ocho presidentes en apenas una década.
El escenario refleja una sociedad fragmentada y cansada de la inestabilidad, donde los votantes deberán elegir entre dos corrientes políticas que representan visiones antagónicas sobre el futuro de la nación andina.
Keiko Fujimori alcanza por cuarta ocasión consecutiva una segunda vuelta presidencial, consolidando una rivalidad política que ha marcado la historia reciente del país. Desde 2011, las fuerzas anti-fujimoristas han logrado impedir su llegada al poder mediante las victorias de Ollanta Humala, Pedro Pablo Kuczynski y Pedro Castillo.




