DUARTE.- Las autoridades policiales y el Ministerio Público de San Francisco de Macorís presentaron este miércoles ante la justicia al miembro del Ejército dominicano acusado de provocar la muerte del adolescente Ángel Manuel Luna, de 16 años, un caso que ha desatado indignación, protestas y reclamos de justicia en distintos sectores de la provincia Duarte.
De acuerdo con las investigaciones preliminares, el militar identificado como Raylin Santos habría golpeado al menor con la culata de su arma mientras este se desplazaba en una motocicleta por una vía de la ciudad. La agresión habría provocado que el adolescente perdiera el control del vehículo y cayera al pavimento, sufriendo heridas mortales.
El abogado Gerson Lizardo informó que el tribunal fue apoderado formalmente de la solicitud de medida de coerción contra el imputado, quien permanece bajo custodia mientras avanzan las investigaciones del caso.
La Oficina Judicial de Servicios de Atención Permanente de San Francisco de Macorís fijó para este jueves el conocimiento de la medida de coerción contra Santos, en una audiencia que se desarrollará en el Palacio de Justicia de esta demarcación.
Según reportes locales, familiares del menor, representantes de organizaciones populares y comunitarias, así como ciudadanos de distintos sectores, han manifestado que permanecerán vigilantes al desarrollo del proceso judicial, exigiendo que el caso sea manejado con transparencia y que se establezcan responsabilidades.
El hecho ha generado una fuerte reacción social en San Francisco de Macorís, donde grupos estudiantiles y organizaciones populares han realizado marchas, vigilias y encendidos de velas en memoria de Ángel Manuel Luna.
La noche del lunes también se registraron protestas en varios sectores de la ciudad, tras una convocatoria encabezada por el Frente Amplio de Lucha Popular (Falpo). Durante las manifestaciones, ciudadanos recorrieron calles con consignas de justicia por la muerte del adolescente, mientras en algunos puntos se reportó la quema de neumáticos y momentos de tensión.
La muerte del menor vuelve a colocar en debate el uso de la fuerza por parte de agentes armados y ha incrementado el reclamo de distintos sectores sociales para que el caso no quede impune.




