REDACCIÓN- La NASA ha revelado que las actividades de los astronautas han modificado el clima de la Luna. Este fenómeno fue observado particularmente durante las misiones Apolo 15 y Apolo 17, donde se enterraron sondas que medían la temperatura del subsuelo lunar.
Estas mediciones revelaron un aumento gradual en la temperatura del suelo lunar a lo largo de los años, un hallazgo que inicialmente desconcertó a los científicos. La Luna, careciendo de atmósfera y actividad geológica, no debería experimentar tales cambios. Sin embargo, se descubrió que la interacción de los astronautas con el regolito lunar el polvo fino que cubre la superficie alteró sus propiedades aislantes.
Al compactar y mover el regolito, los astronautas hicieron que este absorbiera más radiación solar, lo que incrementó la transmisión de calor hacia el interior del suelo. Este efecto fue localizado, afectando principalmente a las áreas donde se realizaron experimentos y trabajos.
Un estudio publicado en el Journal of Geophysical Research indica que estas alteraciones resultaron en un aumento de temperatura de entre 1 y 2 grados Celsius en la superficie lunar. Seiichi Nagihara, líder del estudio, subraya la importancia de considerar estos efectos en el diseño de futuros instrumentos y bases permanentes en la Luna.




