Azua. – En el marco del tradicional Sermón de las Siete Palabras de este Viernes Santo, la Iglesia Católica en Azua alzó su voz para condenar lo que calificó como graves amenazas al medio ambiente por parte de proyectos impulsados en distintas zonas del país.
Durante la reflexión, sacerdotes de la parroquia Nuestra Señora de los Remedios, acompañados de cientos de feligreses del municipio cabecera, expresaron su preocupación por la posible instalación de una mina de oro en la provincia de San Juan de la Maguana.
Señalaron que, aunque este tipo de explotación puede generar beneficios económicos, sus efectos negativos suelen ser mucho mayores, provocando contaminación de fuentes de agua, degradación de suelos y daños irreversibles a los ecosistemas.
Asimismo, criticaron la presencia de cinco barcazas instaladas en el distrito municipal de Puerto Viejo (Los Negros), advirtiendo sobre el impacto directo que estas infraestructuras tienen en la calidad del aire, la salud humana y los recursos naturales.
Indicaron que estudios, incluyendo uno de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), han desaconsejado este tipo de instalaciones en la zona por sus efectos contaminantes.
La Iglesia enfatizó que las emisiones generadas por estas barcazas afectan no solo el aire que respiran los comunitarios, sino también los manglares, fundamentales para la biodiversidad y la protección costera, así como la pesca, principal sustento de muchas familias.
Además, alertaron sobre posibles afecciones en la piel y la salud general de los residentes cercanos.
En ese sentido, hicieron un llamado directo al presidente Luis Abinader para que disponga el traslado de estas plantas y revise las políticas relacionadas con la explotación de recursos naturales, priorizando la protección del medio ambiente y el bienestar de las comunidades.
De igual manera, pidieron al mandatario no renovar el contrato de estas barcazas, el cual vence en el mes de mayo, como una medida urgente para evitar mayores daños ambientales en la zona.
La Iglesia concluyó su mensaje reafirmando su compromiso con la defensa de la vida, la creación y la dignidad humana, exhortando a las autoridades y a la sociedad a asumir una mayor responsabilidad en el cuidado de la “casa común”.




