SANTIAGO DE CHILE.-Con el objetivo de promover el intercambio de conocimientos y experiencias en torno a la seguridad hídrica un tema clave para el desarrollo sostenible, la Embajada de la República Dominicana en Chile realizó el webinar “Desalinización y seguridad hídrica: la experiencia de Chile para República Dominicana”, impulsado por el embajador Juan Cohen.
El encuentro, dictado por destacados expertos chilenos, reunió a autoridades, especialistas, representantes del mundo académico, del sector público y privado, así como participantes desde distintos países, consolidándose como un espacio de diálogo estratégico para abordar soluciones sostenibles frente a la crisis del agua.
El mar como eje del futuro hídrico
El embajador Juan Cohen destacó que este tipo de iniciativas buscan aportar conocimiento y valor al país, subrayando que la seguridad hídrica es una prioridad nacional para el presente y futuras generaciones. En ese contexto, afirmó que Chile representa una experiencia exitosa que hay que llevarla sobre la mesa a nuestro país, con 14 mil litros por segundo y una política de largo plazo que permitirá enfrentar la escasez de agua de manera efectiva.
Cohen señaló que República Dominicana, con más de 11 millones de habitantes, una creciente industria turística con más de 12 millones de visitantes en el 2026, con 32 provincias de las cuales 16 tienen costas, debe considerar y evaluar el mar como eje estratégico de su futuro hídrico. Asimismo, advirtió sobre la dimensión regional del problema, mencionando la situación del vecino país Haití con más de 11 millones de habitantes sin agua, como un factor relevante. “No vemos otra alternativa que no sea el mar para garantizar agua a las futuras generaciones”, sostuvo, agregando que la combinación de desalinización y energía solar representa una oportunidad natural para el Caribe.
Cultura del agua y resultados concretos
La ingeniera Damaris Orphanopoulos, directora de la Sociedad Chilena de Ingeniería Hidráulica (SOCHID), explicó que el avance de Chile se basa en una sólida cultura del agua sustentada en reglas claras y certeza jurídica. En el caso del agua potable, hay una responsabilidad compartida entre el Estado, los proveedores y los usuarios. Señaló que este modelo ha permitido alcanzar coberturas casi universales en agua potable urbana, alcantarillado y tratamiento de aguas servidas, garantizando un servicio continuo y de calidad.
En materia de desalinización, destacó que el país cuenta con 26 plantas en operación, además de cuatro en construcción y 50 en proyecto, principalmente impulsadas por el sector privado, lo que refleja un crecimiento sostenido del sector. “La desalinización nos aporta a la cultura del desarrollo”, afirmó, destacando que esta tecnología ha permitido enfrentar la escasez hídrica estructural de la zona desértica de Chile, y mitigar los efectos de la última muy larga sequía de casi 15 años, haciéndola prácticamente imperceptible para el usuario urbano.
Una solución probada a nivel mundial
El ingeniero de ejecución en química, Carlos Goitía advirtió que Chile enfrenta un escenario complejo, con proyecciones de cambio climático que indican una disminución de hasta 50 % en la disponibilidad de agua hacia 2040. En este contexto, destacó que la desalinización se presenta como una solución estratégica, recordando que se trata de una tecnología madura a nivel global, con más de 20.000 plantas en funcionamiento, incluyendo referentes como Israel, Arabia Saudita, España y Estados Unidos.
Goitía subrayó que los avances tecnológicos han permitido reducir impactos ambientales y mejorar la eficiencia de los sistemas, incorporando monitoreo en línea y mayor transparencia hacia la ciudadanía. Asimismo, explicó que uno de los principales desafíos ha sido la percepción pública, especialmente en torno a la salmuera, aclarando que no se trata de un residuo tóxico, sino de agua con mayor concentración de sales que es manejada bajo estándares internacionales.
Asimismo, advirtió que los proyectos pueden tardar entre 8 y 10 años en desarrollarse, lo que evidencia la necesidad de mejorar el marco regulatorio.
Inversión eficiente y desarrollo progresivo
El ingeniero Fernando Velásquez, Gerente de Desarrollo de la Empresa Concesionaria de Servicios Sanitarios (ECONSSA), destacó que los proyectos desaladores han evolucionado hacia modelos más eficientes y escalables, permitiendo adaptarse a la demanda y optimizar las inversiones. Explicó que los costos han disminuido con el avance tecnológico, acercándose a valores competitivos a nivel internacional, y que estos sistemas pueden integrarse con energías renovables, especialmente en países con alto potencial solar.
Velásquez subrayó que la desalinización no reemplaza otras fuentes, sino que las complementa, fortaleciendo la seguridad del sistema hídrico en su conjunto. Además, indicó que existe experiencia acumulada en Chile que permite desarrollar proyectos de manera planificada, desde los estudios iniciales y permisos hasta la construcción y operación, lo que podría facilitar su implementación en otros países.
El ingeniero además señaló que el financiamiento de la desalinización depende del sector: la minería y la industria pueden asumir directamente los costos, mientras que para el agua potable se ha considerado necesaria la intervención del Estado. En Chile, explicó, se ha optado por subsidiar estos proyectos para consumo humano y evitar que el costo recaiga completamente en los usuarios, aunque sigue abierto el debate sobre si este apoyo debe ser universal o focalizado.
Chile como referente regional
El webinar permitió posicionar a Chile como un referente regional en desalinización y gestión hídrica, destacando su experiencia, avances y resultados concretos. Los expositores coincidieron en que la desalinización es una solución viable, cada vez más accesible y fundamental para enfrentar ya sea la escasez hídrica estructural, el cambio climático, como el aumento de la demanda.
Con esta iniciativa, la Embajada consolida su compromiso de seguir impulsando el intercambio de conocimientos y de poner en el radar de República Dominicana soluciones estratégicas que permitan contribuir a la visión del desarrollo económico y la calidad de vida de los dominicanos, concluyó el Embajador Juan Cohen. Y recordó que “el camino largo es el camino corto”.
Por Frances Pineda




