Redacción.- La salida del dictador cubano Miguel Díaz-Canel del poder es uno de los ejes de las negociaciones que mantienen Estados Unidos y el régimen de La Habana sobre el futuro político de la isla.
De acuerdo con fuentes consultadas por The New York Times, la administración de Donald Trump ha dejado claro a sus interlocutores cubanos que ningún acuerdo será posible mientras Díaz-Canel permanezca al frente del régimen, aunque no se exige —por ahora— el fin del sistema comunista ni medidas directas contra la familia Castro, que continúa controlando los principales recursos del poder en Cuba.
La estrategia de Estados Unidos se centra en forzar un cambio en la cúpula cubana, sin demandar el desmantelamiento inmediato del sistema comunista que gobierna la isla desde hace más de seis décadas.
Trump afirmó este lunes que sería “un gran honor” para él “tomar Cuba”.




