Redacción.-Los mercados financieros globales revirtieron parte de su optimismo del martes luego de que una serie de señales contradictorias sobre el curso de la guerra en Oriente Medio volvieron a sembrar la incertidumbre: el ataque con drones a la refinería más grande de los Emiratos Árabes Unidos, la advertencia del gigante petrolero Saudi Aramco sobre consecuencias “catastróficas” para la economía mundial y las declaraciones del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, quien aseguró que la ofensiva militar contra Irán “aún no ha terminado”.
En las primeras operaciones, el Dow Jones cedía un 0,44%, el Nasdaq fluctuaba casi sin cambios y el S&P 500 perdía 0,26%. Los tres índices habían llegado a mostrar caídas más pronunciadas en la preapertura luego de una noche en verde que parecía prever una recuperación.
Pero el detonante negativo fue el reporte de medios estatales iraníes sobre la explosión de un buque cisterna cerca de Abu Dhabi, que agravó las dudas sobre la confianza del presidente Donald Trump en que el conflicto podría terminar “muy pronto”.
A eso se sumó el ataque con drones que provocó un incendio en la zona industrial de Ruwais, en los Emiratos Árabes Unidos, y obligó a detener operaciones en la refinería más grande del complejo, operada por la compañía estatal Abu Dhabi National Oil Co. (ADNOC). La planta tiene capacidad para procesar 922.000 barriles de petróleo por día. Las autoridades de Abu Dhabi confirmaron el incendio pero indicaron que no había víctimas.
El incidente se suma a una cadena de ataques contra infraestructura energética en el Golfo Pérsico. Arabia Saudita cerró la semana pasada su mayor refinería tras un bombardeo similar, y Qatar clausuró la mayor planta exportadora de gas natural licuado del mundo.




