“Sin presiones, sin precondicionamiento, en una posición de iguales, en una posición de respeto a nuestra soberanía, a nuestra Independencia y a nuestra determinación”, dijo el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, en conferencia de prensa desde La Habana.
“Hay una agenda grande de temas (…) De un diálogo como ese, se puede construir una relación entre vecinos civilizada, que le podría aportar un beneficio mutuo a los pueblos de las dos naciones”, indicó.
A pesar de las diferencias entre ambos países, Díaz-Canel dijo que el pueblo de Cuba no odia al pueblo estadounidense.
“Los cubanos y cubanas no odian al pueblo norteamericano. Reconocemos los valores del pueblo norteamericano, los valores de su historia, los valores de su cultura. Cuando hemos tenido la oportunidad de espacios de encuentro entre nuestros pueblos en diferentes sectores, científico, deportivo, religioso, cultural, sanitario, incluso a nivel político, hemos descubierto que hay muchas cosas en las que podemos trabajar juntos sin prejuicios, lo cual podría ser de gran ayuda”, destacó.