Estados Unidos.- Donald Trump recibe hoy a Gustavo Petro en la Casa Blanca, un inesperado acontecimiento geopolítico que protagonizarán dos presidentes con miradas ideológicas antagónicas.
En este contexto, la cita de Trump y Petro puede concluir en un aquelarre diplomático o en un ejemplo de convivencia política, pese a las complejas tensiones que atraviesan a América Latina.
Cuando el presidente de los Estados Unidos recibe a un aliado en la Casa Blanca, un mail oficial llega a los corresponsales extranjeros anunciando que la cita será en el Salón Oval, que habrá una conferencia de prensa y un almuerzo de trabajo.
En el caso de Petro, se especificó que debe estar en Pensilvania Avenue 1660 a las 11.00 en punto (hora de Washington). que la reunión será en el despacho presidencial, y que no podrán acceder los medios de comunicación.
El presidente de Estados Unidos rescató la retirada discursiva del mandatario colombiano, tras la captura de Nicolás Maduro en Caracas.
“Tengo ganas de verlo. Vamos a hablar de drogas, porque enormes cantidades de drogas salen de su país”, señaló ayer Trump.
Y completó con cierta ironía: “Era ciertamente crítico antes, pero, de alguna manera, después del ataque a Venezuela se convirtió en alguien muy amable”, ironizó en referencia a Petro.
Eso significa en el argot de la Casa Blanca que si Petro continúa con ese tono político, Trump estará distendido y locuaz durante el cónclave bilateral.
En cambio, si el mandatario colombiano enciende su discurso político, toda la audiencia con Trump podría parecerse a la trifulca que tuvo como protagonista a Volodimir Zelenski, cuando todavía se resistía a firmar con Estados Unidos un acuerdo comercial sobre minerales críticos.




