REDACCIÓN .-En medio de un cruce de medidas comerciales y energéticas entre Ecuador y Colombia, el Gobierno ecuatoriano anunció una modificación en la tarifa de transporte del crudo colombiano que circula por el Oleoducto de Crudos Pesados (OCP), como parte de una política de “reciprocidad” tras la suspensión de la venta de electricidad desde el país vecino y el anuncio previo de una tasa de seguridad a las importaciones colombianas.
El pronunciamiento fue realizado, la mañana de este jueves, por la ministra de Ambiente y Energía, Inés Manzano, quien vinculó la decisión con la seguridad fronteriza, la balanza comercial y la seguridad energética del país.
“El Ecuador prioriza su seguridad en fronteras, su balanza comercial, así como su seguridad energética. La tarifa de transporte del crudo colombiano por el OCP tendrá la reciprocidad recibida en el caso de electricidad”, escribió la ministra en su cuenta de X. Aunque no precisó montos ni fechas de aplicación, el mensaje dejó en claro que la medida se inscribe en el “ping-pong” de decisiones que siguió al anuncio presidencial de imponer una tasa del 30 % a las importaciones provenientes de Colombia, una iniciativa presentada como “tasa de seguridad”.
Horas antes, el presidente Daniel Noboa había informado que la tasa se aplicaría desde el 1 de febrero a productos colombianos, bajo el argumento de una supuesta falta de reciprocidad y de acciones firmes de Bogotá en la lucha contra el narcotráfico en la frontera común. Según el mandatario, Ecuador ha sostenido esfuerzos de cooperación mientras enfrenta, con escasa contraparte, a grupos criminales vinculados al narcotráfico y la minería ilegal. Posteriormente, la Presidencia precisó que la medida no alcanzaría a donaciones, efectos personales, ayudas técnicas, la venta de electricidad ni los servicios logísticos de hidrocarburos.




