Córdoba, España.-El descarrilamiento de dos trenes en Adamuz, Córdoba, suma 39 víctimas mortales, por el momento, y un total de 73 personas permanecen ingresadas. De ellas, 24 están en estado grave, de las cuales cuatro son menores de edad. El suceso, calificado por el ministro de Transportes como “tremendamente extraño”, tuvo lugar la tarde de ayer, pasadas las 19:30 horas, cuando un tren Iryo de larga distancia descarriló durante su trayecto entre Málaga y Madrid. Dos de sus vagones volcaban e invadían el sentido contrario entonces.
A las 19:50 horas llegaban las primeras llamadas al servicio de emergencias alertando de un suceso, del que aún se desconocen las causas. El tren de larga distancia Iryo 6189 había descarrilado en los desvíos de entrada de la vía 1 de Adamuz, invadiendo la vía contigua. Por esa misma vía circulaba el tren de larga distancia Alvia 2384, que había salido desde Puerta de Atocha en dirección Huelva, el cual también había descarriado. El primero de los trenes, de propiedad italiana, discurría con 317 pasajeros en su interior, mientras que el Alvia llevaba un centenar de pasajeros. Según fuentes oficiales, a la hora de la colisión, este último tren viajaba a 200 kilómetros por hora en una zona que es una recta.
Desde el centro de emergencias de la estación de Atocha, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha comparecido a las 0:45 horas para informar sobre el último minuto del accidente ferroviario en Adamuz. En sus declaraciones, Puente indicaba que se desconocen las causas que han originado el volcado de los vagones del tren Iryo, invadiendo el sentido contrario, aunque califica lo ocurrido de “tremendamente extraño” al tratarse de una recta.




